Oaxaca de Juárez, Oax. a 4 de marzo de 2026.-Con la llegada de la Cuaresma, no solo cambian los altares y las tradiciones religiosas, también se transforma el menú en miles de hogares oaxaqueños, donde cada viernes la carne roja queda fuera de la mesa y el pescado se convierte en el principal alimento, en una costumbre que mezcla fe, historia y economía.
Este periodo litúrgico, que inicia con el Miércoles de Ceniza y concluye en Semana Santa, recuerda la pasión y muerte de Jesucristo y promueve la abstinencia de carne roja, especialmente los viernes, una práctica que sigue vigente en 2026 y que se refleja de forma clara en los centros de abasto.
Basta recorrer el Mercado de Abasto de Oaxaca o el Mercado 20 de Noviembre para notar el cambio de ritmo: mientras las carnicerías registran una ligera baja en ventas, los pasillos de pescados y mariscos concentran la mayor afluencia de compradores. Mojarras sobre hielo, filetes listos para empanizar y camarón fresco se convierten en los productos más solicitados.
Aunque suele pensarse que el pescado es la opción más económica, en varios casos su precio iguala o incluso supera al de algunos cortes de res, debido a factores como traslado, temporada y aumento de la demanda, por lo que las familias ajustan su presupuesto para cumplir con la tradición.
En un contexto marcado por el alza en los precios de los alimentos, muchos hogares optan por alternativas más accesibles, como atún enlatado, tortitas de papa, lentejas y platillos a base de verduras, con el objetivo de mantener la costumbre sin desestabilizar el gasto semanal.
Especialistas locales señalan que no se trata de una caída en el consumo de carne, sino de una redistribución del gasto, ya que la compra de productos cárnicos se traslada a otros días de la semana, mientras que el sector pesquero recibe un impulso temporal. De esta forma, la Cuaresma no solo representa un periodo de reflexión espiritual, sino también una temporada que dinamiza los mercados y confirma cómo la tradición sigue marcando el pulso de la economía en Oaxaca.




