Oaxaca de Juárez, 17 de octubre de 2025. – Yenni Araceli Pérez Martínez, secretaria general de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), denunció en entrevista el estancamiento en la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y de las reformas educativas promovidas durante los sexenios de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.
Según la dirigente, la última mesa de diálogo con la presidencia tuvo lugar en marzo, sin avances significativos en esa demanda central. En este contexto, exige la reinstalación inmediata de mesas tripartitas entre el gobierno federal, estatal y el magisterio, para atender temas específicos por sección y contingente, incluyendo condiciones laborales y derechos adquiridos.
Compromisos rotos y demandas pendientes
Pérez Martínez recordó que en la reunión del 18 de junio con Mario Delgado, el gobernador Salomón Jara y el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), se firmaron minutas que no se han cumplido. Entre los compromisos incumplidos se encuentran:
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Pago de horas extras a docentes de secundarias técnicas y generales.
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Decategorización de plazas para profesores, directivos y supervisores.
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Entrega de mobiliario escolar, producto de movilizaciones previas.
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Equipamiento tecnológico prometido por el gobierno federal.
La líder magisterial rechazó el proselitismo político del gobierno estatal, acusándolo de utilizar promesas educativas sin sustento, mientras las condiciones en las escuelas continúan deteriorándose.
Nuevas acciones de protesta
Ante la falta de avances, la dirigencia de la Sección 22 ha anunciado:
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Paro de 48 horas en noviembre, con fecha aún por definir.
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Preparación para un paro indefinido nacional en diciembre.
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Retención de transportes de empresas transnacionales como inicio de protestas en los Valles Centrales.
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Posibles bloqueos en el Monumento a Juárez y accesos al aeropuerto de Oaxaca, si no hay respuesta oportuna.
Además, las movilizaciones continuarán en regiones como la Sierra Norte y casetas de peaje, con el fin de presionar al gobierno para una respuesta concreta. Pérez Martínez responsabilizó directamente a los gobiernos estatal y federal por la dilación en soluciones ya discutidas, y advirtió que la CNTE no se retirará de las calles hasta que se establezca un diálogo serio con resultados verificables.
La dirigencia reitera su disposición al diálogo, pero exige una convocatoria urgente a mesa tripartita, advirtiendo que la dispersión actual de la comisión política no debe ser usada como pretexto para retrasar la atención al magisterio oaxaqueño.



