Oaxaca de Juarez, Oax. a 07 de agosto de 2025. — Expertos alertan sobre el alarmante descenso en la edad de inicio del consumo de sustancias en adolescentes, que ha pasado de 20.6 a 17.8 años en las últimas dos décadas, según datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas en Estudiantes (ENCODE). En Oaxaca, se han registrado casos de consumo desde los 13 años, lo que refleja una preocupante normalización del uso de alcohol y drogas en edades tempranas.
De acuerdo con los datos más recientes, el 17.2 por ciento de estudiantes de secundaria y bachillerato ha consumido drogas alguna vez, con una prevalencia de 18.6 por ciento en hombres y 15.9 por ciento en mujeres. Las sustancias más comunes entre los adolescentes son:
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Alcohol (90.8%)
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Tabaco (68.1%)
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Marihuana (50.2%)
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Cocaína (28.3%), según reportan los Centros de Integración Juvenil.
En este contexto, el grupo 24 horas Oaxaca, ubicado en Mitla 508, fraccionamiento San José La Noria, ha reportado un incremento en la búsqueda de ayuda por parte de jóvenes, algunos desde los 15 años, para tratar adicciones al alcohol, fármacos y narcóticos como el cristal, la heroína negra y la piedra.
Omar, integrante del grupo, señala que muchos adolescentes llegan con deseo genuino de recuperación, aunque la situación puede agravarse si no se atiende a tiempo. Los síntomas frecuentes incluyen evasión de responsabilidades, conflictos familiares y sociales, y pérdida de control en el consumo. En este sentido, las escuelas juegan un papel clave en la detección temprana y canalización a tratamiento especializado.
A nivel nacional, el 40 por ciento de los menores entre 12 y 17 años consume alcohol, y el 15 por ciento presenta patrones de consumo intensivo, de acuerdo con ENCODE. En Oaxaca, el fenómeno se ve agravado por factores culturales que vinculan el alcohol con celebraciones tradicionales, lo que incrementa el riesgo de adicciones y conductas delictivas.
De hecho, en 2023, el INEGI reportó que el 24.9 por ciento de las carpetas de investigación contra adolescentes correspondieron a lesiones, y el 15.6 por ciento a robos, muchas veces relacionados con el consumo de sustancias.
Ante esta situación, autoridades y organizaciones locales han intensificado esfuerzos en prevención, tratamiento y reintegración social, buscando frenar esta preocupante tendencia que afecta al presente y futuro de la juventud oaxaqueña.



