Oaxaca de Juárez, Oax. a 13 efe enero de 2026.-En el panorama de la salud pública en Oaxaca, la atención médica por depresión registró un incremento crítico del 54 por ciento en los últimos seis años, reflejando las secuelas emocionales de la crisis sanitaria global. De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud federal, las unidades médicas del estado pasaron de mil 702 casos nuevos en 2019 a 2 mil 627 al cierre de 2025.
Este aumento se acentuó a partir de 2022, cuando el regreso a las actividades presenciales y el fin del confinamiento hicieron visible un malestar emocional acumulado. Durante el punto más álgido de la pandemia, las cifras mostraron un ligero descenso, debido a que el sistema hospitalario priorizó la atención por Covid-19, relegando el registro y tratamiento de los trastornos mentales.
Las cifras más recientes evidencian una marcada brecha de género en la búsqueda de atención profesional. En 2025, de los casos atendidos, mil 618 correspondieron a mujeres y mil 009 a hombres, consolidando una tendencia al alza que se fortaleció entre 2023 y 2024, cuando se alcanzaron niveles de atención sin precedentes en la entidad.
No obstante, autoridades sanitarias advierten que la depresión no afecta a un solo sector, sino que impacta con mayor severidad a los adolescentes, quienes enfrentan la reconfiguración de su entorno social, y a los adultos mayores, un grupo históricamente vulnerable al aislamiento y la pérdida de redes de apoyo.
En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, que se conmemora este 13 de enero, especialistas recordaron que este trastorno afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pese a su alta incidencia y a su relación directa con tasas de mortalidad, el acceso a tratamientos adecuados sigue siendo un reto estructural.
Por ello, subrayaron la importancia de la detección oportuna de síntomas como tristeza persistente, alteraciones del sueño, dificultad para concentrarse y cansancio extremo, a fin de mitigar una condición que no es una debilidad personal, sino un padecimiento de salud mental que requiere atención profesional y acompañamiento oportuno.



